
Se ha estudiado una predisposición genética a la distocia ya que existen fuertes tendencias familiares a los partos difíciles. Estas tendencias pueden incluir variantes de crecimiento de la configuración pelviana , tendencias a una contractilidad uterina ineficiente o a la constitución de tejidos blandos como altas concentraciones de colágeno y ácido hialurónico cervical lo que prolonga notoriamente el tiempo de dilatación cervical.
El parto, así como otra gran gama de funciones biológicas son el resultado de la síntesis, función e interacción de proteínas por lo tanto son la consecuencia de nuestras secuencias codificadas de ADN. Estas proteínas han sido denominadas uterotropinas y uterotoninas. Las uterotropinas son los agentes responsables del “despertar uterino” y actúan a nivel del miometrio y cuello uterino estimulando la síntesis de elementos que preparan los tejidos uterinos para el parto.
Las modificaciones funcionales inducidas por las uterotropinas son básicamente: acortamiento y maduración cervical, aumento en el número de receptores de ocitocina miometriales, aumento en las “gap junctions” entre células miometriales y aumento en la respuesta miometrial a las uterotoninas.
Las uterotoninas son las sustancias que contraen directamente el útero como la ocitocina, prostaglandinas, el factor de activación plaquetaria y la endotelina 1.


