
Clásicamente se han clasificado las distocias de acuerdo a las anomalías de cada uno de estos elementos, de tal manera que en las distocias del canal se describía una larga lista de tipos anormales de pelvis como por ejemplo pelvis androides, platipeloides, antropoide, generalmente estrechas, etc. Lo anterior se explica ya que en décadas pasadas se encontraba con cierta frecuencia vicios pelvianos derivados de defectos congénitos no corregidos pero especialmente alteraciones por raquitismo. Incluso se describió el mecanismo del parto para cada uno de los vicios pélvicos más frecuentes.
En la actualidad, al menos en nuestro medio, no existe el raquitismo y los únicos vicios pelvianos que encontramos son o secundarios a traumatismos (accidentes de tránsito) o congénitos (enanismo) y que son evidentes a la sola inspección de la paciente. Afectan a menos del 1 por mil de las pacientes.
En cuanto a las distocias de origen en el móvil, éstas pueden clasificarse según número de fetos (embarazos dobles, triples ó más, separados o unidos, etc.), anomalías fetales (tumores, hidrocefalia, onfalocele, etc.), de presentación (podálica o tronco), posición (posiciones posteriores), exceso de volumen fetal (mayor de 4500 gramos), etc.
Por último en las distocias del motor se describe las hipotonías, las hipertonías, la polisistolía, etc.


